En un hito histórico hinchas de todos los clubes argentinos invitan concurrir este miércoles a las 17 horas al Congreso para defender a los vulnerados jubilados, mientras son amenzados por el PEN con aplicarles inconstitucionalmente el derecho de admisión
Además, esta amenaza encubre una realidad aún más grave: el intento de deslegitimar una marcha que reclama por los derechos de los jubilados, quienes merecen vivir con dignidad y percibir un haber que satisfaga sus necesidades básicas.
El fútbol es un espacio de pasión y pertenencia, pero sus hinchas no son ciudadanos de segunda categoría. No se puede condicionar su ingreso a los estadios por expresar una postura política o social fuera de ellos. Criminalizar su participación en una manifestación pacífica es un intento de silenciarlos y disciplinar a la sociedad mediante el miedo.
Históricamente, los hinchas han sido protagonistas de luchas sociales y de un fuerte compromiso con la realidad del país. Perseguirlos por defender una causa justa es un acto de autoritarismo inadmisible.
Es obligación del Gobierno Nacional respetar la Constitución y garantizar el pleno ejercicio de los derechos de todos los ciudadanos, sin discriminación ni persecución. La verdadera seguridad no se construye con amenazas, sino con justicia y respeto por las libertades individuales.
¡El fútbol es del pueblo y sus hinchas no serán silenciados!
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